No me llames gorda.

Hola Conejitxs!

Somebody called me fat and I was like yeah,so, whats else is new?

Tengo 33 años y durante un brevísimo tiempo durante mis primeros años de primaria “fui flaca” pero desde que tengo memoria frases como:

“Marinita tienes piernas o brazos michelin” “Marianita come mucho” “Ya no quiero esto, ¿te lo comes?” “¿Estás segura que te quieres comer esa torta?”,  “¿Si estuvieras más flaca te verías más bonita?”

Y miles de comentarios más, fueron siempre parte de mi vida, me hacía sentir incómoda pero solo sonreía, nada que un segundo plato de comida no pudiera arreglar. No entiendo porque la gente asume que queremos escuchar sus comentarios o sugerencias de cómo nos vemos.

Hoy por hoy, se ha desatado una ola tanto de hate como de self love que realmente asombra y que justo cuando miles de personas están hablando acerca del tema y creando conciencia, pasan cosas como Eiza González en un vestido amarillo donde no se ve nada más que perfección y aún así encontraron como criticarla. Ahora, la morra me vale 2 hectáreas de pepino pero ¿porque teníamos que ser tan crueles con nuestros comentarios? o cualquier actriz que engorde 1 kilo o que se le vea alguna imperfección, inmediatamente sale en todos los medios y todxs nosotrxs: directito a comentar y postear nuestros importantísimos pensamientos en cuestión.

Hoy quise escribir acerca de algo que ha estado en mi mente demasiado últimamente: ¿Que necesidad tenemos tan grande, que nos hace sentir bien hablar mal sobre el cuerpo del otro?

En serio, decir que fulanita o zutanita está gorda, no te hace más flaca, decir que pepita o chuchita está fea no te hace más bonita, postear cosas en nuestras redes sociales “burlándonos de la seguridad que tienen algunas mujeres para usar cierto tipo de ropa” no te hace más atractiva, ni más inteligente, ni más graciosa, jamás, nunca, en un millón de años.

Tampoco hablo desde una superioridad moral de que yo no lo hago, pero es algo que me di cuenta con la facilidad con la que nos burlamos y criticamos a los demás y que he tratado de parar.

Nunca sabemos lo que las personas han tenido que pasar para que el día de hoy puedan decidirse a usar ese vestido, ese crop top, esos leggins, esos shorts, ese bikini y nosotros con nuestras múltiples inseguridades nos burlamos de ellxs, y eso para que tal vez la gente no note todos nuestros defectos.

Lograr amarte, lograr aceptarte, lograr verte en el espejo y no odiar cada pedazo de celulitis, cada estría, cada kilo de grasa más, lleva consigo muchas cosas, toma su tiempo, como para que cualquiera llegue y con tanta facilidad haga un comentario acerca de TU cuerpo, ¿¡Pos que se creen!?

Trabajemos más en nosotros mismos, en ser personas empáticas, menos inseguras, más amorosas, menos haters, pensemos más antes de abrir la boca y no importa si es alguien cercano a ti o si es una Kardashian o una Eiza Gonzalez, ya estuvo bien de estar criticándonos todo el maldito tiempo. Pensemos si es positivo lo que vamos a decir acerca de alguien más, si no, un comentario negativo siempre nos va a llevar a cosas negativas y que horror ser de esas personas que nadie tiene algo bueno que decir de ti, no?

Cuéntenme sus experiencias amando su cuerpo, o bueno cuando hay días que no se encantan.

Cuéntenme ¿porque se siente bien criticar pero al final del día, antes de dormir solo nos revolotea la idea de que no nos sentimos bien con nosotrxs mismxs y queremos que los demás se sientan igual?

Besos de coneja!

 

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Experiencia contradictoria.

Conejitxs!

Es hora de tocar el tema, es tiempo de hablar sobre (drum rolls please):

¡INFLUENCERS!

Todos quieren ser influencers, todos odian a los influencers, todos quieren tener a un amigo influencer, todos huyen de los influencers, los influncers son los culpables de

t – o – d – o

estos días…

Con la “reciente” aparición de aquella tan temida cuenta que expone a los fake fashion bloggers mexicanos, más aparte el destape mundial con respecto a la compra de seguidores y likes en cuentas de Instagram, dónde el número de seguidores es taaaan importante para cualquier cosa. ¿Quieres ir al Mercedes Fashion Week México? Ah pues necesitas millones de seguidores. ¿Quieres vivir de blogger o instagramerx o influencer? Ah pues tienes que tener otro tanto de millón de seguidores, y entonces muchas cosas se empezaron a cuestionar en el tema tan amado/odiado.

Les tengo una noticia a todos, marcas, bloggers, famosos, no tan famosos, instagrameros, agencias, listos?

TODOS SOMOS INFLUENCERS.

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¿Cómo? Todos están pensando: ¿De qué habla? Ah, conejitxs de eso se trata este post.

Empecemos por el principio, a estas alturas todos sabemos lo qué es un INFLUENCER si aún hay alguien que aún no le ha quedado claro el termino, aquí les va:

Un influencer es aquella persona que su voz o imagen tiene peso, que la gente reconoce esa voz y cree en lo que tiene que decir. Cada quién usa la plataforma que quiera, puede hacer vídeos en youtube, tener un blog, utilizar Instagram o decir lo que sea en twitter, inclusive puedes no usar ninguna de estas y tan solo pasar información de voz en voz, sí a la vieja escuela, porque tengo NEWS FLASH:

Siempre han existido, solo que antes eran los populares de la escuela, los intocables, a veces eran esas mean girls que todxs odiaban pero que todx querían ser. Con los tiempos eso cambió y en vez de ser la cafetería de la escuela, la plaza que estaba de moda o la fiesta de XV años, ahora los seguimos, leemos o vemos en estas plataformas, inclusive si no muy activos en sus redes, hay otras formas en las que existen estas personas que siempre tienen una respuesta sobre donde encontrar algo, donde comer, quién hace qué, etc.

Todos tenemos algo que decir, algo o alguien a quién recomendar, todos usamos productos, todos tenemos un grupo de amigos por muy pequeño que sea que nos pregunte lo que sea como recomendación, vaya hasta tu tía la que envía piolines en los grupos de whatssapp estoy segura que es buenísima diciéndote dónde comprar las mejores verduras o dónde encontrar los mejores carajillos de la ciudad y lo sabes.

Hay gente que es más popular que otra, hay gente que usa las redes sociales más que otra llegando así a más gente, hay las que su vida aparenta ser más bonita, pero no se dejen engañar, todos hacemos una curaduría escogiendo la imagen que queremos compartir en redes para que en esta era prácticamente 100% visual todo luzca estético y cohesivo.

Desgraciadamente en esa misma era en la que vivimos donde todo se ve muy bonito, también hay muchos vacíos, desde información falsa que logra colarse en el feed de muchos hasta seguidores vacíos que no existen, llenando de comentarios y likes falsos inflando las cuentas de muchos “influencers” (si, encomillado porque sí influyen en las personas, pero en realidad no generan ni empatía, ni recomiendan cosas comprables para la mayoría y tampoco pueden ser tan perfectas sus vidas como para que la gente realmente siga su lifestyle) logrando que esa palabra tan temida se vuelva la peor y sea tan criticada.

Conozco muchas personas cercanas a mi, que siempre saben donde están las mejores gorditas de comal, el mejor estilista de la ciudad, saben cuál es la mejor crema para los granitos que ni siquiera tiene marca, que saben quien es el tapicero que deja los sillones más chidos y rellenitos y saben que? A veces nadie de ellos tienen una red social tan perfecta como las que vemos a diario causándonos envidia.

Cada quién tiene peso en su área de trabajo o pasatiempo y con su grupo de amistades, solo pongamos más atención de a quién seguimos y porqué, si su contenido es certero, es claro, o aporta algo en general en nuestras vidas.

También es un llamado a los que tenemos estos espacios donde hay gente que se toma el tiempo para leernos y debemos generar contenido real, sustancioso, que sea agradable y que se pueda relacionar quién nos lee.

Para quienes nos regalan un cachito de su vida para poner atención a lo que decimos: Gracias. De verdad, gracias, quienes han confiado en mi para recomendar algo, quienes preguntan, quien pasa a leer, gracias.

Entonces, ¿seguimos odiando a los influencers? ¿Quienes son tus influencers favoritos y porqué? ¿Qué piensas sobre este post, los likes y seguidores comprados?

Cuéntenme y seguimos platicando sobre esto.

Besos de coneja!

Título de post: “Las condiciones de una experiencia interior impersonal: la experiencia contradictoria de lo prohibido y la de transgresión”

Something a bit vage

Conejitxs!

There’s something about your eyes
Something a bit vague
Oh, so lonely
But so damn lovely
There’s something about your smile
Something a bit vague
Oh, so lovely
But a touch scary

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There’s something about the way you touch me
Just a bit cold
But definitely bold
There’s something about the way you love me
Just a bit distant
But so damn persistent

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And there’s nothing about you I won’t take
Nothing about you I could ever reject
‘Cause there’s something about you…

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There’s something about the way you hurt me
Something vicious and definitely sick
There’s something about the way you worry
Sometimes so caring and always confusing

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And there’s nothing about you I won’t take
Nothing about you I could ever regret
‘Cause there’s something about you I can’t forget
‘Cause there’s something about you…

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So lovely, so lovely
Lovely, lovely…

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Gracias al súper creativo, sensible y mágico DIEGO LEÓN (instagram) DIEGO LEÓN (facebook) por invitarme a hacer estas fotos y a echar la platicada antes de que se vaya siguiendo el amor. Gracias por ser el primer fotógrafo invitado al blog, gracias por sacarme estas fotazas que están increíbles, gracias por darte cuenta que querías ser fotógrafo (aparte de arquitecto) y lograr que esos ojos capten cosas tan maravillosas todo el tiempo.

Título del post: Something a bit vage por Julie Delpy.

Besos de coneja!

Exceso infinito

Conejitxs!

Antes de que acabe el mes “más romántico” quería escribir un post sobre vivir en pareja, estar enamorada, amar en equipo y turnarse para lavar los trastes.

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Hace mucho tiempo en otra vida, en otro momento, no entendía como funcionaba vivir en pareja, no nos cuadraba, intentábamos replicar lo que veíamos porque pensábamos que así era pero no más no jalaba. Después viví sola y para mi de fue lo mejor, podía fiestear toda la noche y dormir todo el día, dedicar un fin de semana a limpiar mi casa o a sólo ver películas acostada con mis perras, podía desaparecer del mundo sin dar explicaciones o salir todos los días y ser la más sociable. Mi soledad y mi espacio en mi casita era lo más preciado, pensaba: “¿Quién querría cambiar todo esto para casarse o tener una relación (otra vez)? Si llega alguien, quien llegue tiene que ser extraordinario como para compartir estos espacios tan míos.”

Y llegó… llegó alguien justo como lo quería. Y un día me dijo: “Vivamos juntos”

Teníamos como 8 meses saliendo, pero algo se sintió demasiado bien. Apenas hicimos un año viviendo juntos, lo notamos porque venció el contrato de la renta y había que renovar, me noté contenta por este logro… Sí, 365 días en la misma casa, con la misma persona y no, no quería deshacerme de él.

Vivir en pareja nunca había sido tan divertido, tan cómodo, tan de tanto amor, tan autentico. Compartimos el amor por el café, así que ese nunca debe de faltar, mezclamos nuestros libros en nuestro librero, juntos desciframos donde poner que cosa y juntos decidimos prioridades.

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Además tenemos unas reglas básicas y unos acuerdos tácitos que han hecho que esto de compartir espacios y tiempos sea una cosa muy llevadera.

1. “Vamos a seguirnos tratándonos como cuando éramos los invitados a dormir en la casa del otro.” Esto siempre nos hace intentar consentirnos, tratarnos (más) bonito, tener atenciones y evitar los famosos “te toca a ti” “yo lo hice la semana pasada” “pero tu no lo has hecho” porque lo hacemos para que el otro se sienta a gusto en casa.

2. Básicamente no hay roles. El que puede pagar la renta, el súper o la luz lo paga, el que pueda pagar la pizza del sábado en la noche, los mezcales saliendo de trabajar, la gasolina del coche o los cigarros, lo paga. Aquí no hay de yo gano más hago menos en casa o gano menos tengo que hacer más cosas en casa, NO, quien quiera lavar los trastes lo hace, quien vea los kilos de desechos de nuestros perros lo hace, quien tenga su desmadrito lo levanta, quien tenga hambre cocina.

3. Ceder o lo que yo llamo: Escoger tus batallas. ¿Vale la pena pelear por tonterías que pasan todos los días por los hábitos del otro? ¡NOOOO! Guárdate las energías como para cuando la discusión valga la pena. La peli que a el le gusta pero a ti no, no lo vale, que tiene un desmadre de ropa aventada, tampoco no lo vale…

4. Todas las discusiones (absolutamente todas) se pueden acabar con un beso y un “¿Nos vamos a la cama y seguimos hablando de esto?” Ahí mismo se acabó la diferencia de la que hablaban tanto.

5. Aceptarnos como somos. Que cagado suena, no? Súper fácil y todos lo pensaríamos, pero aceptarlo (no tolerarlo) exactamente como es y que el te acepte a ti! Sí, porque eso siempre nos olvida, nos quejamos del otro pero a veces nosotros mismos somos insoportables y hay alguien ahí al lado que está esperando en silencio a que se te baje tu pinche mal humor o ese mal hábito de poner el vaso sucio a un ladito del fregadero.

6. Fines de semana y dates: Nuestros fines de semana nos emocionan de más, es como si celebráramos nuestro aniversario cada sábado y domingo. Así tengamos todos los compromisos, nos tengamos que parar temprano, aunque tengamos que hacer labores en casa, con lo que sea y como sea, nadie nos quita nuestros fines de semana, así sea estar en cama, bebiendo cerveza tooodooo el día, comiendo papitas viendo netflix o saliendo a pasear toodooo el día, al centro de Puebla, al museo, por unos churros o el domingo de parque con los perros y sus hijos, son nuestras citas, son el momento de no hablar de trabajo, ni de preocupaciones, ni de nada, más que darnos mucho amor y volvernos a enamorar.

 

Vivir juntos es como vivir con ese mejor amigo (ya se que suena súper choteado decir eso, pero si) que te gusta un buen y te lo das y que aparte hasta sientes bonito verlo todos los días, nos morimos de risa juntos por tonterías, nos burlamos el uno del otro,  nos hacemos de cenar, bailamos en la sala, nos hacemos café todos los días, nos cachondeamos mientras andamos en casa y de lejos también, nos tomamos fotos (nudes, nos tomamos nudes), nos relatamos cosas penosas que hemos hecho o dicho, nos aconsejamos, nos regañamos porque a veces nos lo merecemos y obvio no todo es perfecto, muchas veces nos enojamos al punto de replantear todo, pero siempre las cosas buenas le ganarán a las malas y replanteamos nuestra forma de querer, de aceptarnos y entonces volvemos a ganar esa batalla.

Lo más importante: Somos dos entes que decidieron juntarse, no es mi media naranja, ni me acompleta, yo estaba completa desde antes y el también, ya venía hecho y derecho, nuestras formas de ser se llevaban bien, las que no, las evitamos cuando estamos juntos, lo que yo no sé, el me lo enseña y al revés. No lo necesito para acompañar soledades, ni me necesita para llenar necesidades, pero nos necesitamos porque nos caemos bien y juntos nos ayudamos a ser mejores.

Todo esto nos ha funcionado a nosotros para llevar la vida más placentera, no perder el tiempo en nimiedades cuando podríamos estar dándonos amor, y para seguir admirando las cosas que amamos del otro en vez de ir encontrarle más defectos porque no recogió la toalla saliéndose de bañar.

 

 

 

¿A ustedes cómo les va viviendo en pareja? ¿Siempre les fue fácil? ¿Se arrepienten o lo volverían hacer?

Cuéntenme, soy muy curiosa de saber como viven los demás sus hábitos conyugales.

Besos de coneja!

Título del post: “El universo que nos porta, no responde a ningún fin que la razón limite; si intentamos hacer que Dios responde de él lo único que hacemos es asociar de manera no razonable el exceso infinito, en cuya presencia se halla nuestra razón, con esa misma razón” El Erotismo, George Bataille.

 

 

Flagrante contrariedad

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Ven, déjame besarte las estrellas y amarrarte el corazón

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Ven, escóndete en mis piernas, lejos de las prohibiciones

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Ven, libérame y átame a tu libertad

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Ven, aprisióname y cuando te lo demande, libérame, no habrá tregua

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Quítame los nudos, quítame las cuerdas, quítame todo lo que estorba

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Quita tu miedo, quita tu pudor, haz a un lado el mundo entero

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Quitemos las galaxias, los aniversarios y todo lo que incomoda

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Derrochemos placer, derrochemos en gritos esto que nos urge

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Derrochemos improvisación, derrochemos carne con devoción

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Derrochemos en un día todas las justificaciones para vencernos

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Derrochemos en un tarde todo los sí y los no que nos acomoden

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Te doy, me doy, nos damos, nos concedemos, nos aborazamos, nos pertenecemos, somos nuestros y no somos de nadie.

Y para el 2018, quiero…

Conejitxs!

Empezó el año y empezamos a hacer resoluciones, propósitos, a trazar metas, yo no soy mucho de eso, pero de vez en cuando tener un recordatorio de las cosas que nos hacen felices y entonces hacerlas muchas más veces o aquello que nos representa un reto para poder conquistarlo, porque también está padre decir: Sí, si pude.

Entonces el cuarto día del 2018 me puse cual niña de 4to año de primaria a hacer mi mini proyecto de que quiero para este año:

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Leer más: No es que sea una huevas para leer, pero este año me decepcioné de la nula lectura que pasó por mis manos. Por lo menos este año, me he dado unos 20 minutos por día para terminar el libro que dejé pendiente el año pasado. Vamos de gane -creo-.

Hacer más road trips: Entre el cansancio, un poco de estrés, muchos cambios, poca lana, etc, este año, los road trips fueron muy pocos y salirse de la rutina es básico, y si a eso le sumamos carretera, playlist y otros aires, mejor!

Pensar más lo que digo: Aunque le he bajado significativamente a escupir lo primero que me pasa por la cabeza, con el drama que observé el año pasado y con el que se ve venir este año, me doy cuenta que a veces el silencio, es la mejor respuesta a quien grita cuando la ansiedad le gana y el no engancharse a querer tener el mejor comeback ya es ganar.

Reseñar películas: A veces me clavo con las series -como todos- pero realmente soy mucho más fans de las pelis, y me gustaría hasta poder escribir algo cortito acerca de lo que veo, de lo que noté, de lo que aprendí, del soundtrack, de la fotografía de la película y luego que alguien más me diga que le pasó lo mismo con tal escena o que estoy loca, que ese color verde en la pared no significaba nada.

Escribir más: No es que vaya buscando por la vida ser escritora, pero es que que bonito es escribir, en tu bullet journal, en tu lap, en mensajes largos a alguien, en tu blog, en tu instagram, en el ticket del oxxo, las palabras, las muchas palabras, todas esperando para ser usadas.

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Cocinar más y aprender muchas recetas nuevas: Como buena godín, como en la oficina, de la fondita de la esquina, cuando llego a casa, a veces preparamos algo para cenar y eso puede ir desde unas quesadillas hasta algo sacado de tasty o pinterest -bueno bueno, no tanto así- pero la cosa es que aunque me encanta comer y comer bien, a veces no tengo tiempo o simplemente me da flojera, pero definitivamente este año, lo tengo que hacer. (Hoy hice sopa azteca, y dirás “que faciiiil” y sí, pero nunca la había hecho y fue la primera vez)

Invitar más amigos a casa: Soy una mujer extrovertidamente ermitaña, y a veces mi casa la quiero para mi y mi solitud, pero cuando tengo amigos en casa, cenando, chismeando, cotorreando, cocinando, amo tenerlos aquí! Así que este año, todos a cocinar y cenar a mi casa!

Tomar más fotos: Muchas muchas muchas, para compartir en redes sociales y más importante: Las que nunca compartiré en redes sociales.

Ser la mejor tía: Este año mi hermana me va a dar un sobrinitx! Me hace feliz, mucho muy feliz, quiero enseñarle muchas cosas, quiero platicarle muchas cosas, quiero ser su tía favorita, quiero contarle secretos y llevarlx a muchas aventuras pero sobre todo -y como se lo prometí a mi hermana- No puedo prometer que nunca va a llorar, que nunca le van a romper el corazón, o que nunca se va a desilusionar, porque shit happens, pero lo que sí le prometo es que nunca se va a sentir solx y siempre voy a estar ahí.

Moverme más: Jajaja, sé como suena esto, pero el 2017 me la pasé estática! Sentada todo el tiempo, cuando llegue a correr 2 ó 3 veces mi cuerpo no reconoció lo que hacía. Este año quiero bailar más, correr, caminar, brincar, nadar, lo que sea!

Pasar más tiempo con mis perrxs: Ser adulto hace que uno a veces llegue cansado, aburrido, de malas, etc después de un día de trabajo o tal vez un fin de semana lleno de cosas que hacer, a veces ni los saludo! Escucho que me lloran, pero mi arrogancia de pensar que mi cansancio vale más que su amor hace que me quede acostadota -ven? estática- sin salir a pasearlos. Este año no y prometo ponerles mucha más atención, darles más cariño y siempre salir a abrazarlos.

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Aprender muchas cosas: Sí, todos los días aprendemos cosas, pero hay que aprender más, no? Quiero aprender más de feminismo, de literatura, de literatura feminista, mas de mercadotecnia, aprender hacer cosas con mis manos, no sé macramé o tejer o bordar, armar algo, meterme a un taller o curso de algo. Quiero una vida llena de cosas aprendidas.

*Cerrar nuevos proyectos u organizar un muy buen evento: Muchos proyectos se platican y no se concretan, este año quiero concretarlos todos, quiero trabajar y conocer gente nueva con ideas nuevas, esos que siempre te inspirar a más cosas. Y decía que extrañaba organizar un evento, se que es una chinga y mitad de la organizada dan ganas de mandar todo al diablo, pero es que extraño mucho eso. Si me conoces desde hace mucho, te acordarás del Kinky Rabbit, evento de arte erótico en mi café, ó Comelones Fest, un mercado gastronómico en el Parque Metropolitano. (Este no está en las cartulinas, porque como proyecto de niña de primaria, se me olvidó y ya no me cabía)

Ser mejor amiga, hermana, godín, pareja, hija, tía, pero siempre ser la mejor versión de mi misma para mí: Sí, si quiero ser todo eso para todxs, pero también quiero convertirme en la mujer que quiero ser para mí, me puedo visualizar y a veces la cago durísimo, a veces pienso que soy la peor persona del mundo, a veces pienso que todo lo estoy haciendo mal, a veces también se que es un trip, y que hay dos que tres cosas que no me han salido tan mal, y eso quiero, que sean más.

Adiós 2017…

Conejitxs!

Primero lo primero: 2017 sucked dick big time!

Que estuvo cansando, que fue lioso, que fue aburrido, que fue dramático, que económicamente fue reverendamente una mentada, que que bueno que se va este año.

Yo no sé, el tiempo lo inventamos nosotros, y le pusimos orden al caos, entonces decimos “el lunes empiezo” “nos vemos el miércoles a las 4” “junta el viernes a las 12” “ok, entonces te escribo mañana” “cada enero empieza un año, cada diciembre se acaba” Y así vamos creyendo que nuestra vida es medible en tiempos, y no está mal, tampoco podemos vivir en sociedad y en anarquía al mismo tiempo, pero de verdad podemos suponer que el próximo año será mejor, simplemente por que se acaba uno que estuvo muy feito?

Hagamos cuentas:

A principio de este año  el Moy y yo nos mudamos juntos, justo a la casa que cumplía nuestras necesidades -después de buscarla por meses- (y la de nuestras mascotas). Despertar, dormir, tomar café, cocinar, desayunar, comer, cenar, pasear a los perros, sacarlos al parque, compartir miles de gastos, enojarnos -muy poquito-, estar felices juntos, miles de horas nalga viendo netflix, muchos abrazos, mucho amor. Punto para el 2017 bueno

Tenía un trabajo que me gustaba y luego ya no. Y entonces nos dejamos. Punto para el 2017 malo.

Empecé un trabajo nuevo, dónde estoy aprendiendo miles de cosas nuevas, estoy poniendo en práctica habilidades que tengo, tengo que pensar rápido y solucionar problemas, trabajo en una oficina dónde la directora de la agencia, no sólo es un chica, tiene menos de 30 y es una chingona, es una líder nata y eso inspira siempre a entregar mejores resultados, también, en esta oficina somos puras niñas, está bien y es bonito. Punto para el 2017 bueno.

También hubo mucho drama, de ese que crees que sólo pasa en las novelas pero que al final todo mundo te dice que “aquello” pasa más común de lo que crees. Hubo muchos chismes, algunos me divirtieron, algunos me preocuparon, algunos me sorprendieron, algunos hasta miedo me dieron, aún no sé porque la gente ama ser la peor versión de si mismo. Punto para el 2017 feo.

Sentimentalmente perdí alguien importante en mi vida, me dolió y lloré mucho, pero lo único que podía escuchar en mi cabeza era “De decepcionarte a ti, a decepcionarme a mi, prefiero a ti” y la dejé ir. Fisicamente perdí a una gran persona, a ese tipo de seres que desde que los conoces irradian luz, que cuando convives con ellos lo único que pensaba es que ojalá un día mi vida se pareciera a la él. Fue un gran hombre, me despedí de él por facebook aunque estúpidamente todos sabemos que no lo leerá, fue una forma de escribirle un homenaje a su vida y que otros lo leyeran. Punto para el 2017 feo.

Cambié de look varias veces, me atreví hacer cosas con mi cabello que me había tardado en hacerlas y que siempre que veía pinterest sólo se quedaban en deseo, este año me aventé. También le agregué 2 dibujos más a mi piel: una planta de café y un corazón con flores. Punto para el 2017 bueno.

Ser foodie este año se volvió más en cocinar en casa, este año no salimos a comer tanto porque pobreza, pero igual cada que podíamos lo hacíamos, regresando a los lugares que amamos y conociendo nuevos, enojándonos por el mal servicio o haciéndonos amigos de los meseros, gerentes, dueños, cocineros, chefs y demás. Punto para el 2017 bueno.

Este año sólo hubo dos viajes/salidas: Una ida al CDMX y una Zacatlán, las dos estuvieron chidas, pero definitivamente mi mente y cuerpo necesitan salir más. Punto para el 2017 malo.

Este año sólo leí UN libro, si, uno sólo. Y ni siquiera lo terminé, lo caótico del 2017 me distrajo y cansó tanto que no leí. Punto para el 2017 malo.

Hubo sesiones de fotos con fotógrafos increíbles, también las risas nunca me faltaron, mi familia sigue aquí, y hasta voy a ser tía! el amor, la amistad, las reuniones, los proyectos también estuvieron presentes este año. Punto para el 2017 bueno.

2017 Bueno: 5

2017 Malo: 5

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La verdad, pensé que iba a ser peor este recuento, al parecer salimos empatados, no estaría nada mal, que el 2018 le ganaran los puntos buenos.

A ustedes cómo les fue? Me cuentan? Si hicieron esto, cómo les quedaría su score final?

Besos de coneja!