Si sobrevives, si persistes, canta, sueña, emborráchate

Este post tiene un par de semanas de retraso así como la primavera retrasó todo este año.

Después de un largo y letárgico invierno que pensé nunca acabaría, por fin llego la primavera para recordarme que por muy sombríos que puedan parecer los días, karmaticamente llegarán días llenos de sol.

Soy de simbolismos, de buscarle sentido a las señales y recordar por temporadas los mejores o peores momentos que he vivido. Este invierno fue catártico para mí, me pasaron tantas cosas; hubo mucho ruido, guarde mucho silencio, llegaron personas nuevas que se quedaron, otras que se fueron, regresaron personas del pasado, se mantuvieron las de siempre, se terminaron cosas y empezaron otras y al final de la temporada llegué arrastrándome solo con la esperanza de ver llegar mi estación favorita: La primavera.

La primavera para mí siempre ha representado lo mas chulo del año, es como si ahí mismo en ese cherry blossom o jacaranda llena de color, realmente empezara el año.

Te sacudes el frío, te quitas los kilos de ropa que llevas encima y preparas un tinto de verano para celebrar que la hinbernación ha acabado.

Se que muchos odian el calor, agota y deshidrata, pero a mi no me importa, no hay nada que unos shorts o un vestido y litros de agua helada no resuelvan. Para mí, este es mi momento, me llegan todas la ideas, soy más creativa, rio más, leo más, corro más, vaya, me quiero comer el mundo.

La poesía que escucho cuando salgo a caminar en una noche de primavera no tiene comparación, me llena el alma y regresa el color al blanco y negro del invierno.

Alguien más le pasa lo mismo?

Les dejo fotos de vestido primaveral y tenis!

DSC_0609JDSC_0643DSC_0736DSC_0963DSC_0746

Fotos por Diego León

El hermoso collar que uso es de Mesán Mesán