No me llames gorda.

Hola Conejitxs!

Somebody called me fat and I was like yeah,so, whats else is new?

Tengo 33 años y durante un brevísimo tiempo durante mis primeros años de primaria “fui flaca” pero desde que tengo memoria frases como:

“Marinita tienes piernas o brazos michelin” “Marianita come mucho” “Ya no quiero esto, ¿te lo comes?” “¿Estás segura que te quieres comer esa torta?”,  “¿Si estuvieras más flaca te verías más bonita?”

Y miles de comentarios más, fueron siempre parte de mi vida, me hacía sentir incómoda pero solo sonreía, nada que un segundo plato de comida no pudiera arreglar. No entiendo porque la gente asume que queremos escuchar sus comentarios o sugerencias de cómo nos vemos.

Hoy por hoy, se ha desatado una ola tanto de hate como de self love que realmente asombra y que justo cuando miles de personas están hablando acerca del tema y creando conciencia, pasan cosas como Eiza González en un vestido amarillo donde no se ve nada más que perfección y aún así encontraron como criticarla. Ahora, la morra me vale 2 hectáreas de pepino pero ¿porque teníamos que ser tan crueles con nuestros comentarios? o cualquier actriz que engorde 1 kilo o que se le vea alguna imperfección, inmediatamente sale en todos los medios y todxs nosotrxs: directito a comentar y postear nuestros importantísimos pensamientos en cuestión.

Hoy quise escribir acerca de algo que ha estado en mi mente demasiado últimamente: ¿Que necesidad tenemos tan grande, que nos hace sentir bien hablar mal sobre el cuerpo del otro?

En serio, decir que fulanita o zutanita está gorda, no te hace más flaca, decir que pepita o chuchita está fea no te hace más bonita, postear cosas en nuestras redes sociales “burlándonos de la seguridad que tienen algunas mujeres para usar cierto tipo de ropa” no te hace más atractiva, ni más inteligente, ni más graciosa, jamás, nunca, en un millón de años.

Tampoco hablo desde una superioridad moral de que yo no lo hago, pero es algo que me di cuenta con la facilidad con la que nos burlamos y criticamos a los demás y que he tratado de parar.

Nunca sabemos lo que las personas han tenido que pasar para que el día de hoy puedan decidirse a usar ese vestido, ese crop top, esos leggins, esos shorts, ese bikini y nosotros con nuestras múltiples inseguridades nos burlamos de ellxs, y eso para que tal vez la gente no note todos nuestros defectos.

Lograr amarte, lograr aceptarte, lograr verte en el espejo y no odiar cada pedazo de celulitis, cada estría, cada kilo de grasa más, lleva consigo muchas cosas, toma su tiempo, como para que cualquiera llegue y con tanta facilidad haga un comentario acerca de TU cuerpo, ¿¡Pos que se creen!?

Trabajemos más en nosotros mismos, en ser personas empáticas, menos inseguras, más amorosas, menos haters, pensemos más antes de abrir la boca y no importa si es alguien cercano a ti o si es una Kardashian o una Eiza Gonzalez, ya estuvo bien de estar criticándonos todo el maldito tiempo. Pensemos si es positivo lo que vamos a decir acerca de alguien más, si no, un comentario negativo siempre nos va a llevar a cosas negativas y que horror ser de esas personas que nadie tiene algo bueno que decir de ti, no?

Cuéntenme sus experiencias amando su cuerpo, o bueno cuando hay días que no se encantan.

Cuéntenme ¿porque se siente bien criticar pero al final del día, antes de dormir solo nos revolotea la idea de que no nos sentimos bien con nosotrxs mismxs y queremos que los demás se sientan igual?

Besos de coneja!

 

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